Link de las fotos utilizadas en el video de Fanny Rabel:
http://www.flickr.com/photos/sanbelgallo/sets/72157633395902013/
viernes, 3 de mayo de 2013
Luces (1955) de Fanny Rabel
por Dina Comisarenco Mirkin
(DIAPOSITIVA 1, la pieza de fondo es Reverie, de Claude Debussy e interpretada por François Joel
Thiollier y se escuchará por el resto del video) Luces, también conocida como En
la calle, de 1955, resume la ternura, honestidad y realismo con los que la artista
Fanny Rabel siempre interpretó a la niñez, uno de sus temas favoritos. A través
de la melancólica expresión de los ojos del niño, sentado en el piso de una sombría esquina citadina, abrazando a sus
propias piernas en un desesperado intento para protegerse del frío Rabel
denunciaba la crueldad de la pobreza que desdichadamente hiere hasta a los más
pequeñitos.
(DIAPOSITIVA 2, haciendo un paneo por los
detalles de la pintura descrita, pasando por los pies, las manos, el fondo y
los ojos) Los edificios y los carteles luminosos representados en el paisaje
urbano del fondo, resaltan la deshumanización de sus habitantes, retratados en
el plano medio de la pintura como sombras de autómatas sin alma, indiferentes
al drama de la soledad y el desamparo del niño que la sensible mirada de la
artista ubica, en cambio, en el primer
plano de su obra, para que por lo menos
nosotros, los espectadores, no podamos evitar el verlo.
(DIAPOSITIVA 3, imagen de Fanny, sentada
después de trabajar en un mural) Fanny Rabel fue una artista nacida en el
seno de una familia judía en Polonia, (DIAPOSITIVA 4,
imagen de Fanny trabajando en un mural) que como tantas se vio forzada a
emigrar para escapar del horror de la guerra. (DIAPOSITIVA
5 Rabel trabajando en otro mural) En México, el país que la acogió y que
Rabel adoptó como propio, realizó una sobresaliente carrera artística,
estrechamente entretejida con las problemáticas sociales de la época, y con los
protagonistas principales del ambiente (DIAPOSITIVA 6
Dibujo de Rabel con otros artistas destacados) de entonces, tales como
Frida Kahlo, Diego Rivera, José Chávez Morado, y David Alfaro Siqueiros, que
fueron sus maestros.
(DIAPOSITIVA
7 Posada, pintura de Rabel) Si bien el espectro
expresivo y temático de Rabel fue muy amplio, abarcando principalmente el
género del retrato, la pintura costumbrista, los paisajes urbanos, (DIAPOSITIVA 8 Camerino. Pintura de Rabel) la
representación de escenas y personajes del mundo del teatro, y muchos otros de
carácter más existencial (DIAPOSITIVA 9 Mural del CDI,
detalle) tales como la soledad (DIAPOSITIVA 10
pintura de niños en la calle) y las convenciones sociales que nos
aprisionan, (DIAPOSITIVA 11 pintura de mujer haciendo
tortillas) el paso del tiempo (DIAPOSITIVA 12
mujer contra la pared, pintura) y la nostalgia, (DIAPOSITIVA 13 pintura abstracta de Rabel) de todos los hilos de continuidad en su obra, (DIAPOSITIVA 14 pintura de viejo con niño en brazos)
sobresale muy particularmente (DIAPOSITIVA 15 pintura
rejas) el tema de los niños pues como decía la artista, (DIAPOSITIVA 16 retrato de Carlos Monroy) su sufrimiento (DIAPOSITIVA
17 niño contra las rejas)es una cuestión que hiere particularmente la sensibilidad
de cualquiera.
(DIAPOSITIVA 18 paseo dominical) Refiriéndose a
sus famosos niños decía la misma Rabel que: (DIAPOSITIVA 19 potpurri de retratos) (DIAPOSITIVA 20 niño
con barcos) (DIAPOSITIVA 21retrato de niña)
“la
presencia del niño en el pueblo mexicano es una realidad preñada de lucha por
la vida, de actividad constante, de ansia, de inquietud y al mismo tiempo de
patética sumisión ante una herencia de dolor y de tristeza. Ya sólo el hecho de
sobrevivir, en el campo y en los barrios populares de las ciudades, es la
primera pelea [ganada] a las enfermedades y la desnutrición por aquellos que
sin saberlo, ya entraron en el diario bregar por la existencia. Y ahí empieza
ya ese niño a cargar al hermanito menor mientras la madre echa las tortillas o
lava la ropa, después ayudará, apenas a los tres o cuatro años, a traer a casa
el “mandado”, […]
Los niños con sus grandes ojos soñadores miran
y absorben esa tremenda realidad del pueblo mexicano, tan trágica y sin embargo
tan preñada de belleza y esperanza.” [1]
(DIAPOSITIVA 22 Luces – grabado) Luces registra los efectos
del proceso de industrialización y urbanización en la dramática vida personal
de un niño pobre en la ciudad. Sin caer en la sentimentalización excesiva ni en
la brutalización de la pobreza. Rabel nos enfrenta con una imagen de sufrimiento,
de privación, y de desolación, pero también de belleza y de ternura, generando
así, al mismo tiempo nuestra simpatía y
solidaridad, y, con ellas, la esperanza de que esta dramática realidad, algún día llegaría a su fin.
(DIAPOSITIVA 23 créditos)
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